histórico en las Américas
Las ideologías contra la vida y la familia tardaron más de 25 años en apoderarse de la Organización de Estados Americanos. Pero algo está cambiando: Por tercer año consecutivo en la Asamblea General se logró frenar la ideología de género y el aborto.
La OEA, el principal organismo multilateral de las Américas, es un punto de apalancamiento clave para las ideas políticas, ya sean beneficiosas o nocivas.
Tiene un efecto multiplicador enorme: Instalar una agenda allí permite contaminar ideológicamente todo un continente, o sanearlo.
Y el progresismo –que ahora llamamos wokismo– supo sacarle provecho. Usó la clásica estrategia de pinzas: abrieron dos frentes que presionaron a los gobiernos desde afuera y desde adentro.
Primero se apoderaron del frente internacional –la OEA y sus órganos– desde donde dictaron estándares, políticas y leyes a todos los países. Luego fueron por el frente nacional, donde varias ONG financiadas en cada país, impulsaron y legitimaron esos cambios desde adentro.
